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TEMAS A PONER DE RELEVANCIA:

La Inversión en Educación

“El porcentaje de los recursos financieros que se dedica a la educación es una decisión importante de los gobiernos nacionales. Se trata de una inversión con beneficios a largo plazo y la mayoría de los gobiernos creen que afecta a cuestiones políticas tales como la cohesión social, la competitividad internacional y el crecimiento sostenible.” (Comisión Europea)

Realidad actual: España, en la cola de la UE en gasto por alumno

Si las comparaciones internacionales de los sistemas educativos evidencian algo con claridad es el suspenso que España obtiene en inversión educativa.

El estudio Educacion at a Glance 2001, que realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), España es el país, después de Grecia, que menor porcentaje del PIB invierte en educación: un 4,5%. En cuanto al gasto por alumno en secundaria, España está en el decimotercer lugar de la UE (sólo por delante de Irlanda y Grecia).

El gasto público en educación ha descendido del 4,9%  en 1993 al 4,5 %, en 2001. Este descenso del gasto educativo es especialmente relevante desde 1996, una época de expansión económica. En contraste, en 11 de los 18 países de la OCDE la inversión en educación ha crecido más de un 5% anual entre 1995 y 1998 (en términos absolutos y en relación al total del gasto público).

 

¿Qué propone el MECD?

Muchos de los cambios que propone la Ley exigen una financiación específica para llevarlos a cabo, pero el Documento de Bases de la Ley de Calidad no habla para nada de financiación.

Si nos fiamos de los antecedentes cercanos, no es de extrañar que cunda el pesimismo. Para la LOU, el gobierno ha destinado 19,2 millones de euros (que representa un incremento de sólo el 0,3% del gasto anual en educación universitaria en España) destinados a la creación del sistema de habilitación nacional del profesorado y de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación. Para la Ley de Formación Profesional, el Gobierno ha señalado que sólo se financiará la Red de Centros de Referencia Nacionales y el Instituto Nacional de las Cualificaciones; no ha indicado la cantidad que invertirá, aunque sí que procederá del Fondo Social Europeo.

La única referencia que hace el Documento de bases a las cuestiones económicas se refiere a la educación privada concertada y figura en el último párrafo del texto: “En la medida de las disponibilidades presupuestarias, los módulos de los conciertos tenderán a incluir las cantidades necesarias para atender los gastos derivados del ejercicio de la función directiva, antigüedad del personal docente, sustituciones del profesorado y los derivados de los programas educativos que tengan autorizados.”

No se habla de financiación, pero sí de aumentar el presupuesto de los conciertos. El MECD está ultimando fórmulas posibles para incluir en la Ley de Calidad la ampliación de los conciertos a las etapas no obligatorias de la educación. “El Ministerio de Educación está dispuesto a potenciar los conciertos en Infantil, de tal modo que buena parte de los centros que ya tienen acuerdos en ciclos superiores puedan acceder a ellos.” (ABC, 16-3; Isabel Couso en el XX Congreso de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) que se celebra en Murcia)

Los STEs, desde la aprobación de la LOGSE en 1.990, hemos venido reclamando compromisos presupuestarios que facilitaran su aplicación en los grandes retos que plantea la universalización en la práctica de la educación básica desde los 3 hasta los 16/18 años. Sin embargo, las deficiencias presupuestarias han dificultado especialmente el logro de los retos que el modelo de enseñanza comprensiva implicaba: la integración del alumnado con más dificultades. Nos tememos que con la nueva reforma nos encontremos en una situación similar: pretender mejorar el sistema educativo a base de cambios legislativos sin querer enterarse de los costos económicos que conllevan.

Las reformas propuestas deberían ir acompañadas de una financiación extraordinaria finalista para las comunidades, que los años siguientes se incorpore como un gasto más.

 

PROPUESTAS DE CALIDAD PARA AVANZAR

          Las tasas actuales de escolarización y la prolongación de la obligatoriedad en dos años es un éxito del que la sociedad española debe estar orgullosa. Pero no se puede ignorar que plantea nuevas exigencias vinculadas a la heterogeneidad.  "No vamos a renunciar a mejorar la calidad del sistema educativo, y no vamos a conformarnos con dejar las cosas más o menos como están, porque no nos gustan". Es preciso modificar el funcionamiento de la secundaria. Coincidimos con el MECD en buscar mejorar la calidad de la educación, pero no en los síntomas de la enfermedad, ni mucho menos en el remedio. La calidad del sistema educativo no se consigue mediante procesos selectivos ni endureciendo los niveles de exigencia, sino con  intervenciones educativas a lo largo del proceso escolar y con una política de inversión de recursos humanos y materiales que permitan tratar la complejidad de la diversidad del alumnado.

        Si el MECD quiere afrontar realmente el reto de la calidad de enseñanza debería comenzar por leerse –sin instrumentalizarlos como coartada- los informes de la OCDE y de la Comisión Europea (para algo los paga) y buscar en ellos los factores que inciden en la calidad del sistema escolar –éste es el verdadero impulso que guía dichos informes, no el hacer un ranking de países-. La ministra y su equipo, además de ignorancia al redactar la ley, demuestran no ser buenos alumnos. Dedican poco tiempo al estudio y ni siquiera se han detenido a ojear lo que dicen los informes internacionales: Pisa, Indicadores de Calidad de la Comisión Europea, Education at Glance... Por no leer no leen ni sus propios informes del INCE.

         El informe PISA indica que no existe un factor único que por sí solo explique por qué algunas escuelas o países obtienen mejores resultados, pero identifica algunos factores que influyen de manera más directa en el rendimiento escolar: el nivel socioeducativo de los estudiantes (28,1%), facilidad de relación entre profesores y alumnos (18%), disponibilidad de recursos educativos y de elementos culturales en el hogar (13,4%), clima disciplinario en al escuela (10,5%), las expectativas y opiniones de los profesores sobre cada alumno, la motivación y compromiso de los profesores, identificación e implicación de los alumnos en la escuela, autonomía de los centros escolares, participación de los padres...               

         El Informe Europeo sobre la Calidad de la Educación Escolar (Comisión Europea, 2000) señala 16 Indicadores de Calidad, agrupados en 4 ámbitos:

  • Indicadores de nivel (resultados): lectura, matemáticas, ciencias, TIC, idiomas extranjeros, aprender a aprender y educación cívica.
  • Indicadores de éxito y transición: tasa de abandono escolar, finalización de la educación secundaria superior, participación en la educación superior
  • Indicadores de seguimiento de la educación: evaluación y conducción de la educación escolar, participación de los padres
  • Indicadores relativos a recursos y estructuras: educación y formación de los profesores, participación en la educación infantil, número de estudiantes por ordenador, gasto educativo por estudiante

 

En aplicación de esas recomendaciones de los organismos internacionales se pueden enunciar varias líneas que inciden significativamente en la calidad de enseñanza:

-   Avanzar en una atención más personalizada y en  la compensación de las desigualdades educativas de partida que genera nuestro modelo social:

  • potenciar la atención tutorial

  • completar los departamentos de orientación

  • impulsar las actuaciones de compensatoria

  • favorecer los desdobles y agrupaciones flexibles

  • fomentar las actividades de apoyo y refuerzo y de recuperación de asignaturas suspensas.

  • incrementar el número de optativas, exigiendo que respondan a asegurar los intereses plurales del alumnado y a ofrecer distintos niveles de complejidad. Para ello podrían ofrecerse como optativas refuerzos instrumentales. No ofertar como ahora optativas en función de las disponibilidades horarias del profesorado, sino ofertar a los centros profesorado en función de las necesidades de los centros.

Esta atención a la diversidad debe estar presente desde el comienzo de la escolaridad.

 Reducción del número de alumnos por grupo (no confundir con ratio profesor/alumnos), y del número total de alumnos que tiene que atender un profesor

-   La motivación del profesorado  debe venir a través de medidas que supongan una verdadera mejora de las condiciones laborales: acceso a la función docente, reconocimiento de las tutorías y funciones de coordinación en los centros, reducción de la docencia directa a los mayores de 55 años.

-  Potenciar la configuración de claustros estables y reducir la inestabilidad de4l profesorado (desplazados, expectativa...)

-   Todo lo anterior conlleva el establecimiento de plantillas mínimas de profesorado para los distintos tipos de centros. Y adecuación de las plantillas a las necesidades educativas de cada centro.

-  Impulsar la formación del profesorado. La formación inicial debe alcanzar el grado de licenciatura en magisterio y formación pedagógica en Secundaria. La formación permanente debe estar guiada por las necesidades de los centros educativos.

Autonomía de los centros educativos, con oportunidades para impulsar el proyecto educativo del centro. Esto exige:

-  la dotación de recursos humanos y materiales necesarios para llevarlos a cabo.

-   la participación democrática de la comunidad educativa, sin imposición de liderazgos externos, en la gestión del centro.

-  la reducción de la burocracia. Los documentos que se elaboren en el centro deben responder a las necesidades de la realidad educativa.

u  Corregir la concentración del alumnado con mayores dificultades que se produce en algunos centros educativos. La escuela pública no puede convertirse en recogida de alumnos rechazados por la enseñanza privada (problemáticos, con rechazo al sistema escolar). Debe impedirse que ningún centro –publico o privado- sostenido con fondos públicos seleccione a su alumnado.

u  Mejorar la infraestructura de los centros: talleres, aulas específicas... El espacio donde se realizan las actividades educativas facilita o dificulta la convivencia y el aprendizaje.

u  Impulsar planes de mejora de la convivencia en los centros y las actividades complementarias y extraescolares como forma de convivencia y mejora de las relaciones. Los sentimientos positivos de los alumnos hacia el centro educativo son importantes. Si los estudiantes llegan a implicarse en su currículo escolar o en actividades extracurriculares y desarrollan fuertes lazos con otros estudiantes y profesores, es más probable que mejoren sus resultados. Rendimiento y actitudes hacia la escuela tienen relaciones recíprocas: a los estudiantes les gusta lo que hacen bien y hacen bien lo que les gusta.

u  La necesaria la implicación de otras instituciones para la resolución de problemas que no tienen su origen en el marco escolar. Apoyar a los centros con profesionales especializados en el campo social.

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